Artículo publicado en lavanguardia.com el 8 de septiembre de 2022: El patín a vela quiere ser patrimonio de Catalunya, autor: José Polo Barcelona.

Un catamarán sin orza ni timón que al navegar crea un simbiosis entre el tripulante y la embarcación similar a montar a caballo, según cuentan aquellos que lo emplean, que lo describen como algo especial. Alejado de los automatismos y las nuevas tecnologías, los movimientos y los gestos del patrón son clave en el rumbo del barco.

El patín a vela se ingenió en 1925 en Barcelona para años después perfeccionarse en Badalona, donde los hermanos Mongé idearon un modelo que todavía hoy en día, cuando continúan inundando la costa catalana, sigue vigente. Precisamente por su historia y su presente, la Asociación Deportiva Internacional de Propietarios de Patines a Vela (Adipav) emprende el reto de que el velero sea reconocido como un patrimonio cultural de Catalunya.

Los hermanos Mongé con el modelo de patín que aún se conserva

Los hermanos Mongé con el modelo de patín que aún se conserva 

 Adipav

La petición llega después de que el Ayuntamiento de Barcelona recientemente lo declarara embarcación genuina de la capital catalana. Años antes los consistorios de Badalona y Cubelles también significaron su importancia. Ahora aspiran al reconocimiento de la Generalitat porque, entre otros factores, les permitiría “reclamar más presencia”, explica la presidenta de la Adipav, Ana Pujol.

“Es la única embarcación de ocio y competición a vela creada en Catalunya”, argumenta Joan Comajuncosa, presidente de honor de la asociación, que además de promocionar este deporte también lucha para que la embarcación continúe con los estándares ideados en 1942 en Badalona.

“Ahora los patines son prácticamente iguales a los de aquella época”, cuenta Rafel Figuerola. Él es el responsable de Patí Vela Barcelona, el astillero donde se fabrican más barcos de este tipo. Con madera crea una trentena de patines a vela anualmente. El método para fabricarlos “se parece bastante” al del siglo pasado. De hecho, su molde tiene ya más de 60 años y continúa

funcionando. “El reconocimiento de las administraciones puede ayudar, por ejemplo, a tener más facilidades en el tema de concesiones”, expresa Figuerola.

La afición por el patín a vela continúa muy viva hoy en día en Catalunya. De hecho, se trata de un barco que se extiende por todo el litoral catalán. “Un domingo tienes unos 150 haciendo regatas distribuidos por el territorio. Somos la embarcación más popular, la que tiene más presencia”, presume la presidenta de la Adipav sobre una embarcación “única en el mundo” y que en su momento se exportó de Catalunya a otros países como Bélgica, Alemania, Argentina o Chile. También están presentes en otros lugares del territorio español, como Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana o Baleares.

“Nos gustaría tener algún tipo de presencia en la Copa del América, igual que la tuvimos en los Juegos Olímpicos”

“Es una embarcación que engancha, es muy divertida”, describe Pujol. “Cuando navegas te absorbe completamente”, insiste Joan Comajuncosa, que comenzó a navegar en patín hace más de seis décadas y se retiró hace un par de años a los 86. De hecho, se trata de un deporte que se puede practicar hasta una edad avanzada.

Como todo lo relacionado con el mundo de la náutica, los aficionados al patín a vela también esperan ilusionados la Copa del América, que se celebrará en Barcelona en un par de años. “Nos gustaría tener algún tipo de presencia, con alguna exhibición por ejemplo”, dice Pujol. Recuerda que ya tuvieron representación simbólica en los Juegos Olímpicos de Barcelona, aunque su modalidad de regatas no está considerada olímpica. “Nos puede dar un empujón”, atisba esperanzada.