Se nos pueden dar dos situaciones cuando hemos volcado con el patín. La primera, que el patín no haya volcado totalmente, es decir, que el palo sólo esté tocando el agua; la segunda, que el patín vuelque completamente, es decir, se quede boca abajo. La situación más complicada es la segunda, por ello hay que estar muy rápido en evitar que se llegue a esa situación, quedándonos en la primera, mucho más rápido y fácil de poner derecho.

1. PATÍN VOLCADO “A MEDIAS”

La  situación es la que se ve en la figura.

Una vez vemos que el volquetón es inevitable, lo ideal es pasar a la postura de la figura lo más rápido posible y evitar así que llegue a volcar del todo. Si no somos muy patosos, podremos hacerlo incluso sin mojarnos, pasando por encima del casco o puro que está arriba. Si hemos torpeado, lo tendremos que hacer nadando y bordeando el barco o buceando y pasando por debajo.

La postura, a la altura del mástil, es: pies apoyados en el borde del puro que está en el agua y brazos extendidos agarrando el cable de stays (palo adelante).

Empezaremos a tirar, echando el cuerpo hacia atrás.

El barco, solo y poco a poco, se irá aproando al viento, y se irá levantando poco a poco.

Cuando veamos que el mástil ya ha dejado totalmente de tocar el agua, tiraremos con más cuidado y más despacio. Cuando notemos que la inercia del barco va a desvolcarlo solo (notamos que ya no necesitamos tirar), nos tiramos poco a poco al agua y aguantando el puro que estaba arriba. Todo esto es para evitar el típico vuelco para el otro lado, ya que si lo desvolcamos muy rápido, la propia inercia del barco hará que vuelque hacia el otro lado, y tendremos que volver a empezar.

Nos subimos al barco como buenamente podamos y a seguir navegando.

2.PATÍN VOLCADO POR COMPLETO

Es una putadilla, pero tiene también fácil solución; eso sí, como nos entre mucho agua en el palo, puede llegar a ser jodido y necesitar ayuda extra.

Una vez el patín en la posición de la figura, nos subimos encima del barco.

A la altura de la polea winche de la escota que tenemos en el centro de la bancada central, localizamos la escota (obviamente, todo está bajo agua, pero accesible desde arriba).

Investigamos que parte de la escota que sale de la polea tiene el nudo final y que parte va a la vela.

Una vez situados, tiramos de la escota de la parte que va a la vela hasta conseguir que el nudo de la escota haga tope con la polea.

Ahora, echamos un vistazo a nuestro bello entorno y detectamos de dónde viene el viento. Una vez vista la dirección del viento, sabemos cual de los dos puros o cascos está a barlovento, es decir, el puro al que le llega el viento antes que al otro.

Cogemos la escota por la parte que enlaza con la vela, asegurándonos que el nudo sigue haciendo tope en la polea. La llevamos por debajo del barco en dirección al puro de barlovento, lo rodeamos por fuera y seguimos llevando la escota hasta arriba. Debemos seguir teniendo en cuenta que la escota tiene que estar tensa en dirección a la polea winche, señal de que el nudo sigue haciendo tope. La otra parte de la escota, que ahora parte de nuestras manos, debe estar lo más suelta posible, a fin de que la vela también está lo más suelta posible y nos haga la menor resistencia posible a la hora de levantar el patín.

Con la escota cogida, tiramos de la parte que está haciendo tope en la polea, y nos situamos de pie sobre el canto del puro de sotavento. Agarrado a la escota, nos inclinamos hacia atrás (hacia fuera del barco) y empezamos a tirar, dando pequeños tirones si es preciso, a fin de ir levantando el puro de barlovento, es decir, por el que hemos pasado la escota.

El patín irá girando algo al viento, y el puro de barlovento se irá levantando poco a poco. Vuelvo a insistir en la importancia que que la parte “inútil” de la escota, la que lleva a la vela, esté lo más suelta posible, es decir, que no tiremos nada de esa parte.

Seguimos tirando y, a medida que lo necesitemos por que el patín se va poniendo derecho, iremos tirando de la escota cada vez más cerca del casco y nosotros nos iremos acercando a la postura del caso anterior.

Una vez alcancemos la postura anterior, debemos soltar la escota y agarrar el cable del stay, y procederemos como en el caso 1. Hay gente que prefiere seguir tirando de la escota desde el centro del barco. Probad, y si veis que hacéis buena palanca, seguid en el centro; si no, id a proa.

Fácil, ¿no?

Pues suerte y cuidado, que después del esfuerzo en esta tarea uno se queda hecho polvo, sobre todo si no está hábil.